Introducción
⌅Entre
los años 1974-76, bajo la tutela de la Dirección General de Geología y
Geofísica (DGGG), del entonces Ministerio de Industrias, la unidad
subordinada UREG CENTRO radicada en Santa Clara, antigua provincia Las
Villas, ejecutó el proyecto de levantamiento geológico a escala 1: 100
000 y las búsquedas acompañantes en la parte sur del anticlinorio
Camagüey, región Martí-Victoria de Las Tunas (antes de la división
político administrativa de 1976, la actual Las Tunas era llamada
Victoria de Las Tunas), ocupando un área de 2.200 Km2 (Shevchenko et al., 1979Shevchenko I. A., Frolov V., Lugo-Primelles R., Santana-Cruz Juan G., Dobvnia A., Eguipko O., Bello-Dávila V., Burov V. (1979): Informe
final sobre los trabajos de Levantamiento-Búsqueda, escala 1:100 000 en
las zonas de la parte sur del Anticlinorio Camagüey (región Martí-
Victoria de las Tunas). ONRM inv. 2985. Ciudad de la Habana. Inédito.
, fecha de su registro en la Oficina Nacional de Recursos Minerales, ONRM).
La dirección del proyecto estuvo bajo el mando del geólogo soviético Igor Shevchenko, acompañado del también geólogo soviético Anatoly Dobvnia, encargado de las búsquedas y por el ingeniero geólogo René Lugo-Primelles trabajando junto al jefe del proyecto en la cartografía geológica. Al inicio, en 1974 y durante un corto período de tiempo, estuvo también el geólogo Eugenio Escobar realizando las búsquedas, las cuales fueron finalizadas por el soviético Vladimir Frolov quien participó en el informe final de los trabajos. Los ingenieros geofísicos que se mantuvieron todo el tiempo fueron Juan Santana, a cargo del grupo geofísico y Rolando Fonseca, como jefe técnico de la brigada. El primero también participó en el informe final. Los asesores geólogos Oleg Eguipko y Vasil Burov y el geofísico Evgueny Rogosov, todos soviéticos, tuvieron una participación limitada en el campo y en la preparación del informe. Este pequeño grupo liderado por Shevchenko, convino en proponer, por primera vez en un mapa, la existencia de materiales ígneos del Eoceno en este territorio.
El proceso cartográfico realizado tuvo la particularidad de que fuera concebido según el concepto de la definición de complejos litológicos, de acuerdo con las consideraciones de acumulaciones flishoides y molásicas de geosinclinal y no de formaciones estratigráficas como se acostumbra habitualmente, con un interés marcado en la prospección de minerales metálicos. El resultado fue la definición de un complejo basal de composición basáltica a basalto-andesítica - el más antiguo, junto al cual se definieron otros dos complejos, el ignimbrítico y, por último, el de la molasa vulcanógena. Se separó una cuarta etapa en la región, la que responde a cuerpos subvolcánicos y estructuras volcánicas y depósitos piroclásticos en el Eoceno.
Con el paso del tiempo y la realización de levantamientos geológicos a escala 1: 50 000 por todo el territorio de las tres provincias (que nunca ocuparon territorios del levantamiento 1: 100 000), así como de estudios especializados petrológicos y paleontológicos entre otros, fueron variando las formaciones y sus límites de edades, lo cual aún en esta época se sigue perfeccionando, aunque no siempre de forma exitosa, según criterio de este autor. Un ejemplo de ello es la presentación de este artículo que tiene como objetivo poner claridad al límite superior de desarrollo de la actividad ígnea dentro del territorio Ciego de Ávila-Camagüey-Las Tunas, lo que implica considerarlo hasta el nivel del Eoceno-Ypresiano (¿Bartoniano?). Con respecto a la situación del límite inferior del arco de islas en este segmento de arco, el autor tiene en proceso de preparación otro artículo para su discusión.
Materiales y Métodos
⌅Para el proceso de investigación que se presenta, se aplicó el método descriptivo de la investigación científica, el cual se basa en la revisión, análisis, generalización y síntesis de la información geológica disponible sobre el establecimiento de las edades de formación y distribución de las etapas finales de la actividad volcano-plutónica del arco de islas del Cretácico en el territorio Ciego de Ávila-Camagüey-Las Tunas, en Cuba Central Este. Se tuvieron en cuenta las fases heurística y hermenéutica del procesamiento de información. La fase heurística consistió en la búsqueda y recopilación de todas las fuentes de información disponibles sobre la determinación de edades; tanto por los estudios paleontológicos de todo el territorio, incluyendo, además, los sedimentos de cuencas y costa afuera, como por la determinación de edades absolutas a través de distintos métodos, las que han sido realizadas tanto sobre las vulcanitas como las plutonitas del arco, trazando el límite inferior de investigación en el nivel Cretácico Superior-Campaniano, edad en que supuestamente hasta ahora, ocurriría la extinción del arco.
La fase hermenéutica consistió en la clasificación, análisis e interpretación de las diferentes fuentes bibliográficas consultadas, permitiendo sistematizar la información obtenida sobre la base de la evolución histórica de la actividad ígnea para este segmento cretácico, con el objeto de definir su extensión temporal de forma continuada hacia el Terciario, así como su extensión espacial de acuerdo con el conocimiento actual. En algunos casos requeridos, se han descrito los rasgos geológicos, u otras características geofísicas y geoquímicas y sobre mineralización, de las diferentes unidades tomadas en consideración para el análisis.
El orden establecido para el análisis comienza con los resultados de estudios paleontológicos de las tres provincias, de occidente (Cuenca Central y Pina) hacia el oriente (Tamarindo, en los límites Las Tunas-Holguín) incluyendo las zonas sureñas costa afuera; características de los campos físicos, observaciones de campo que han permitido la detección de actividad ígnea-paleogénica dentro del Cretácico y los muestreos de rocas para edad absoluta, finalizando con los criterios actuales sobre el rango de edades de las acumulaciones minerales auríferas.
Análisis y discusión de resultados
⌅Estudios paleontológicos seleccionados del territorio
⌅Existen
varios reportes paleontológicos de diversos autores, separados en el
tiempo y de distintas localidades del territorio, que reportan la
presencia de fósiles guías para distintos períodos, que enlistan esos
fósiles como pertenecientes al Campaniano Superior, al Paleoceno y al
Eoceno, todos los cuales se han descrito en rocas “impuras” (volcano-
sedimentarias), tanto en territorio dentro de la isla principal, como
costa afuera, según presentamos a continuación: Perera-Falcón, et al., (2007)Perera-Falcón C., Díaz de Villalvilla L., Segura-Soto R., Blanco-Bustamante S., López-Corzo O. (2007): Estratigrafía del arco volcánico cretácico de Cuba Occidental y Central por datos de subsuelo. VII Congreso de Geología (Geologia´2007). La Habana, Cuba.
,
presentan datos del subsuelo de las cuencas Jatibonico y Pina
(territorio occidental y noroccidental del análisis) donde explican que:
“La fase explosiva, se compone por tobas de composición andesítica y
subordinadamente dacítica con granulometría fina, intercaladas con
margas, argilitas y areniscas polimícticas.” Dentro de esta secuencia se
encontró una fauna de Radiolarios y Globotruncanita calcarata de
edad Campaniano Superior lo que nos demuestra que la terminación del
volcanismo en Cuba Central fue en el último estadio del Campaniano, lo
cual es una novedad. Esta secuencia yace discordantemente sobre la
secuencia inferior. Su espesor puede alcanzar los 600m y es homóloga de
la Formación Dagamal de Cuba Central. El ambiente de deposición es
batial”.
En su descripción de la paleogeografía de la Cuenca Central, Cruz-Orosa, et al., (2005)Cruz-Orosa I., Blanco-Moreno J., M. Vázquez-Taset Y. (2005): Análisis de la evolución tectónica y paleogeografía de la Cuenca Central, Cuba. https://www.monografias.com/trabajos39/
mencionan la presencia de rocas tobáceas en el Eoceno, hecho que se corrobora con la explicación del siguiente párrafo y de la figura 1. En su tesis de maestría, Sánchez-Roig, Yandy (2015)Sánchez-Roig Yandy (2015): Calibración
de horizontes litoestratigráficos a partir del método sismo-geológico.
Perspectivas gasopetrolíferas en un sector del bloque 23. Cuenca Central. https://rc.upr.edu.cu/bitstream/DICT/1787/1/ Tesis_Yandy1.pdf (upr.edu.cu)
presenta en el capítulo de geología de la Cuenca Central, tres columnas
generalizadas: 1- de la base de la Unidad Tectono-Estratigráfica del
margen continental, 2- de las secuencias del arco volcano-sedimentario y
3- sedimentos sin-orogénicos y pos-orogénicos (tomado de Perera, C., et
al., 1994). Esta última es la que presentamos para destacar la
presencia documentada de aportes de origen magmático desde el Campaniano
hasta el Eoceno (Figura 1).
Resulta interesante que, según los autores, la presencia del material
volcano-sedimentario de la Cuencas Central y Pina se extiende hasta las
edades indiferenciadas del Luteciano-Bartoniano del Eoceno Medio.
Vanderbeek (en: Clifford B., Hendricks Th., Vanderbeek J.W., 1957Clifford B., Hendricks Th., Vanderbeek J.W. (1957): Reportes
varios sobre Geología de la parte sur de Camagüey y Ciego de Ávila del
Cretácico y el Paleógeno, incluyendo costa afuera hacia la cayería. ONRM. La Habana. Inédito.
)
plantea, sobre el sur del área, “la existencia de un alto estructural
de posible edad Eoceno Medio (en todo caso pre-Eoceno Superior
1
nota del autor
),
mostrado por los datos aeromagnéticos y confirmados por el pozo Cuban
American No.1, Jíbaro, que es, probablemente, una barrera entre el área
de Tortuga Shoals (pozo con evidencias del vulcanismo del Paleógeno como
se verá más adelante) y la cuenca de Jatibonico”. Ellos explican…
“haber encontrado solamente unas calizas tobáceas del Eoceno Inferior,
expuestas alrededor de los flancos sureños de la Sierra de Sancti
Spíritus, como una única evidencia de vulcanismo post-Cretácico al sur
del campo de Jatibonico”, es decir en tierra adentro.
y Lugo-Primelles R. (2021)Lugo-Primelles R. (2021): Apuntes y fragmentos de trabajos inéditos en borradores del autor. Experiencia personal de trabajo durante los años 1974-2009.
, para este documento.
Furrazola y Judoley (1964)Furrazola G., Judoley, C.M., Mijailóvskaya, M.S., Novojastky, I.P., Núñez-Jiménez, A., y Solsona, J.B. (1964): Geología de Cuba. Editorial Nacional de Cuba. 239 p.
plantean lo siguiente sobre la actividad magmática terciaria: “En la
provincia de Camagüey, las rocas volcanógeno-sedimentarias que
pertenecen al Paleoceno y al Eoceno, se reconocen en Ia región del Golfo
de Ana María, en el pozo Tortuga (Shoals) 1, situado a 40 Km al sur de
la desembocadura del río Zaza y, posiblemente, están desarrolladas en
las regiones situadas más al sur y cubiertas por el mar”. En otro
párrafo añaden: “Aún más lejos, en Ia parte sur de Ia provincia de
Camagüey, según los datos de Vanderbeek (1958)Vanderbeek J.W. (1958) Relación entre las cuencas de Jatibonico y Júcaro con la falla de Las Tunas. ONRM. La Habana. inédito.
, incluido en Furrazola y Judoley (1964)Furrazola G., Judoley, C.M., Mijailóvskaya, M.S., Novojastky, I.P., Núñez-Jiménez, A., y Solsona, J.B. (1964): Geología de Cuba. Editorial Nacional de Cuba. 239 p.
,
sobre las calizas del Cretácico (lamentablemente no especifica el sitio
ni las coordenadas), descansan las rocas calcáreas piroclásticas con
gran cantidad de fragmentos de cristales de feldespato. Dichas rocas
contienen microfauna del Eoceno Inferior, pero se encuentran también las
formas paleocénicas. La potencia alcanza 90 m. Más arriba, yacen los
conglomerados tobáceos, compuestos de guijarros y cantos rodados
incluidos en una masa cementante calcáreo-piroclástica. La microfauna de
estos conglomerados pertenece al Eoceno Inferior y Medio. La potencia
es de 20 m”. Continúan explicando que, “estos depósitos están
recubiertos por rocas carbonatadas, más arriba de las cuales las rocas
efusivas están ausentes”.
“En el golfo de Ana María, en el pozo Tortuga Shoals I (Figura 2, de Linares et al., 1985Linares-Cala,
E., Osadchiy, P.G., Dobvnia, V.A., Gil-González, S., García-Delgado,
D., García, L., Zuazo-Alonso, A., González, R., Bello, V., Brito, A.,
Bush, W., Cabrera, M., Capote, C., Cobiella-Reguera, J.L., Díaz de
Villalvilla, L., Eguipko, O.I., Evdokimov, Y., Fonseca, E.,
Furrazola-Bermúdez, G., Hernández, J., Judoley, C.M., Kodankov, L.A.,
Markovskiy, A., Norman, A., Pérez, M., Peñalver, L., Tijomirov, I.N.,
Trofimov, V.A., Vtulochkin, L.A., Vergara, F., Zagoskin, A., y
Zelepuguin, V. (1985): Mapa Geológico de la República de Cuba. Escala 1: 500 000, 5 hojas. Ministerio de Industria Básica. La Habana..
), las rocas eocénicas yacen encima de las del Paleoceno y su perfil presenta el siguiente aspecto:
- Tobas de cenizas y cristalinas, aglomerados, conglomerados, esquistos y calizas tobáceas análogas a las rocas paleocénicas descubiertas por este mismo pozo. La microfauna pertenece a la parte inferior del Eoceno Inferior, 152 metros.
- Calizas blancas, grises, de cristales medios, a veces estratificadas; margas blancas, verdes; calcarenitas de grano mediano; tobas, a veces de cenizas. Las rocas sedimentarias contienen una pequeña cantidad de material volcánico. La microfauna corresponde al Eoceno Inferior, 98 m.
- Tobas y tobas de cenizas de color verde vivo, compuestas de fragmentos angulares y redondeados de rocas efusivas, e interestratificaciones delgadas de calizas con ceniza, 27 m.
- Margas de color verde claro con interestratificaciones delgadas de esquistos tobáceos, rocas silíceas de color rojo oscuro y verde, areniscas vulcanógenas de grano mediano. La microfauna corresponde a Ia parte superior del Eoceno Inferior, 15 m”.
Concluye diciendo que “el pozo descubrió 292 m de rocas vulcanógenas. Más arriba, yacen las rocas carbonatadas del Eoceno Medio que no contienen formaciones de origen volcánico”. Terminan su exposición así: “Del estudio de los cortes antes expuestos, se deduce que la potencia de las rocas vulcanógenas del Eoceno, lo mismo que las del Paleoceno, disminuye hacia el Oeste, desde 1760 m en la región oriental (es decir, las actuales provincias Granma y Santiago de Cuba); hasta 292 m en el sur de Camagüey”.
Durante la revisión efectuada por el autor se pudo constatar que no solo el pozo Tortuga Shoals cortó secuencias volcano-sedimentarias del Paleógeno en la plataforma insular sur. A él se unen los pozos Rabihorcado y Lavanderas (Figura 2), localizados en el Golfo de Guacanayabo, al sur del puerto Guayabal, municipio Amancio Rodríguez, en la provincia Las Tunas, que cortan estas secuencias a profundidades superiores a los 1000 m.
Debemos mencionar también las descripciones de Cobiella (1988)Cobiella-Reguera J. (1988): El volcanismo paleogénico cubano. Apuntes para un nuevo enfoque. Revista Tecnológica. 18 (4).
,
en su trabajo dedicado a la actualización del conocimiento de la
evolución y desarrollo de la actividad volcano-plutónica del Paleógeno
en Cuba Oriental, en donde describe la presencia de piroclastitas en
Cuba Central (incluye nuestro territorio de estudio) y Occidental. Al
respecto, en la región de Cuba Central Este, cita que, en la Formación
Vertientes del Eoceno Medio, compuesta mayormente por calizas, en el sur
de Camagüey, se conocen algunas intercalaciones de piroclastitas (según
comunicación oral del Dr. F. Quintas). También hace referencia a
ciertas intercalaciones de tufitas en la Formación Lesca, al norte de
Camagüey, acumulada en la Depresión Septentrional Cubana (Cobiella, 1988Cobiella-Reguera J. (1988): El volcanismo paleogénico cubano. Apuntes para un nuevo enfoque. Revista Tecnológica. 18 (4).
), también de edad Eoceno Medio.
. Los círculos rojos resaltan las secciones descritas en el texto
En sus conclusiones, Cobiella (1988)Cobiella-Reguera J. (1988): El volcanismo paleogénico cubano. Apuntes para un nuevo enfoque. Revista Tecnológica. 18 (4).
plantea que el ciclo volcánico Paleógeno comenzó en el Daniano, bien
entrada esa edad, que no existió un ciclo volcánico Cretácico
Tardío-Eoceno Medio (Nagy et al., 1976, en el texto explicativo del mapa
geológico a escala 1: 250 000 de Oriente) y Jakus (1983, en
Contribución a la geología de Cuba Oriental), ambos citados en Cobiella (1988)Cobiella-Reguera J. (1988): El volcanismo paleogénico cubano. Apuntes para un nuevo enfoque. Revista Tecnológica. 18 (4).
,
sino dos ciclos separados por un intervalo sin volcanismo entre el
Cretácico terminal e inicios del Paleoceno. Añade que debe haber habido
un débil volcanismo residual a fines del Eoceno, cuyos productos
piroclásticos se encuentran en la Formación Barrancas de edad Eoceno
Superior que se localiza en la región sur de Bayamo.
Por último,
plantea que la distribución de piroclastitas entre Camagüey y La Habana
“coincide estrechamente con la duración del volcanismo del Paleógeno en
Cuba Oriental y vincula todo a la actividad del arco Turquino, que más
al oeste de la Sierra Maestra continuaba en la Cresta de Caimán” (Perfit
y Heezen, 1978, en: Cobiella, 1988Cobiella-Reguera J. (1988): El volcanismo paleogénico cubano. Apuntes para un nuevo enfoque. Revista Tecnológica. 18 (4).
).
Nosotros consideramos necesario presentar algunas aclaraciones sobre datos desactualizados del trabajo de Cobiella, amén de considerar su antigua validez, ya que fue escrito en fecha temprana con relación al presente trabajo. En primera instancia, de acuerdo con el amplio conjunto de datos aquí aunados, al final queda demostrada la presencia continuada del magmatismo desde el Cretácico Inferior hasta el Eoceno Inferior-Ypresiano (y posiblemente hasta Luteciano-Bartoniano) en el territorio de Cuba Central Este, con su actividad propia e independiente del Paleógeno de Cuba Oriental.
A lo antes dicho, debemos añadir que, de acuerdo con lo que conocemos del quimismo de las secuencias volcano-plutónicas del Paleógeno, tanto en Cuba Oriental, como en el territorio Centro-Este, a lo que añadimos experiencia personal del estudio de actividad volcánica en un volcán activo (volcán del tipo Pliniano, Cerro Machín, departamento Tolima, Colombia), consideramos como más probables las erupciones de tipo estromboliano (menos violentas que las plinianas) que distribuyen por un radio menor o cercano a 40 Km los productos piroclásticos en cada actividad paroxismal, nunca se han reportado distribuciones del orden de centenares de kilómetros, como expresa en su texto. Por tal razón, las piroclastitas hacia el occidente tienen otro origen por ser definido. De hecho, el autor en su revisión ha detectado en Cuba Central productos piroclásticos en formaciones de edades paleogénicas, pero no son objeto del presente estudio (p.ej., Fm. Fomento del Paleoceno Superior y otras).
Piñero et al., (1993)Piñero-Pérez
E., Eymil-Romero E., González-Rodríguez C.J., Roque-Marrero F.,
García-Palomino M., Pérez-Peña E., González V., Marí-Morales T.,
Rivera-Despaigne H., Pérez-Hipolit J., Hurtado-Reyes J., Padrón-Martín
M., Nápoles-García A., Morell-Cossío R., Tornavaca-Fuentes M.,
Labrada-Hidalgo C. (1993): Informe sobre los resultados del Levantamiento Geológico complejo polígono Camagüey III. "Loma Jacinto". ONRM, inv. 4191. La Habana, inédito.
,
en las descripciones de la “Secuencia Cabaiguán, la que corresponde con
los depósitos del Campaniano Tardío al Eoceno Superior, que yacen sobre
el substrato deformado de la asociación volcano-plutónica en el
peniplano Camagüey”, hacen un aparte sobre las características de la Fm.
Maraguán, de edad Eoceno Medio: “En este sector (habla de su
localización dentro del polígono de levantamiento geológico Loma Jacinto
a escala 1: 50 000, en su extremo norte, varios kilómetros al SE de
Camalote, este último pueblo aparece en la Figura 5.
2
Nota del autor
) aparecen escasos afloramientos hacia la región SE de Oriente Rebelde, ocupando un área de alrededor de 10 km2,
en forma de franja estrecha y alargada. La litología allí está
representada por conglomerados polimícticos, con una mala selección de
los clastos que varían desde 1 cm hasta 10 cm y más, en una matriz de
arenisca tobácea y una potencia de alrededor de 20 - 30 m. En la zona la
formación cubre transgresiva y discordantemente a las formaciones
Camujiro y La Sierra y está cubierta concordantemente por la Formación
Saramaguacán y, de forma transgresiva y discordante, por los sedimentos
cuaternarios del Holoceno (aluvio-deluviales)”.
Es evidente que el aporte de material de naturaleza ígnea no responde a los eventos del Cretácico. Este autor considera que se corresponde con eventos extrusivos de breve duración durante la propia etapa de generación de estos sedimentos marinos someros. La mala selección de los clastos debe responder al mínimo transporte sufrido hasta su sitio de sedimentación, en concordancia con los datos de edad absoluta que se presentan más adelante. Un último señalamiento para resaltar es, que la diferencia de edades entre el Campaniano Medio (89 Ma aproximadamente) y el Eoceno Inferior a Medio (aproximadamente 47 Ma), nos entrega una diferencia aproximada de 40 millones de años que nos impiden considerar viable en primera instancia, que los clastos de la Fm. Maraguán resultaron del aporte cretácico. Durante ese largo tiempo, varios kilómetros de sedimentos se apilaron en las cuencas a cuestas (piggy back, en inglés) y luego fueron removidos por la erosión para alcanzar la situación actual.
Sobre características de los campos físicos
⌅ Furrazola et al., (1964)Furrazola G., Judoley, C.M., Mijailóvskaya, M.S., Novojastky, I.P., Núñez-Jiménez, A., y Solsona, J.B. (1964): Geología de Cuba. Editorial Nacional de Cuba. 239 p.
,
finalizan sus observaciones del Paleógeno presentando características
de la geofísica: “También los campos físicos muestran que es de gran
interés el hecho que el límite norte de esta zona de manifestaciones de
vulcanismo Terciario coincide, con más o menos exactitud, con una
pequeña cadena de mínimos y máximos gravimétricos, cuya dirección es al
NO. El límite norte se identifica más o menos claramente hasta la
provincia de Las Villas (borde de Ciego de Ávila con Sancti Spiritus
3
Nota del autor
),
su continuación se desconoce; porque en Ia parte oeste de la Isla, las
rocas efusivas del Terciario no han sido reconocidas hasta ahora y,
posiblemente, no se hallan presentes en este Iugar”.
Reissmann y otros (1988), explican los resultados de los trabajos de 1981-85 cuando se realizó el levantamiento geológico complejo a escala 1: 50 000 en el polígono Camagüey I, sobre la base de una interpretación compleja de los resultados geólogo-geofísico-geoquímicos. Plantean que “se elaboró un esquema tectónico-estructural y un modelo del desarrollo minerogenético. Se revelaron tres sistemas de dislocaciones tectónicas: 1- el grupo E-O y N-S, que suponen preexistentes al establecimiento del arco, 2- ONO-ESE, que las definen como “sistema del estadio de arco insular” y el 3- NNO-SSE y ENE-OSO, que designan como “sistema del estadio de compresión. Este orden refleja también la formación temporal relativa de los sistemas o respectivamente su reactivación. La consecutividad causal resultante, posibilitó una subdivisión temporal de los elementos geológicos existentes que permitió una diferenciación de seis estadios minerogenéticos”:
- “Estadio de riftogénesis con menas de cromita y sus rocas magmáticas correspondientes (J3? - K2?)”.
- “Estadio del arco insular con skarn de magnetita y una cantidad de rocas útiles (K2-K2cp)”.
- “Estadio de transición (K2cp -K2m)”.
- “Estadio de plataforma I (K2m)”.
- “Estadio de compresión (II1d-II2, Daniano-Eoceno).
- Estadio de plataforma II, con el desarrollo más amplio de mineralizaciones filonianas (formación de varios grupos de secuencias hidrotermales: cuarzo-sulfuros; barita-sulfuros) con la formación de lateritas, así como con numerosos minerales industriales y materias primas para la construcción.”
Resulta interesante que varios de los especialistas que realizaron el levantamiento complejo del polígono Camagüey (autores del documento citado), también hayan considerado la existencia de actividad ígnea más allá del Campaniano y le asignen la importancia predominante de los procesos mineralizantes a esta etapa.
Sánchez-Cruz et al. (2005)Sánchez-Cruz R., Petrus-Marcos N., Escobar-Pérez E. (2005): Paleogenic Volcanogenic Rocks in Northern Camagüey? ...Geophysical Criteria. Memorias VI Congreso de Geología 2005. La Habana. pág. 2140
, describen claramente en la Figura 3,
que los mapas geofísicos muestran una fuerte anomalía gravi-magnética
de alrededor de 3-4 Km desde el lado noroeste de la cantera La Mulata,
junto al flanco norte de los afloramientos de la Formación Caobillas y
por debajo de la extensión de las formaciones Durán y Maraguán, ambas
con conglomerados de guijarros con fragmentos volcánicos en su interior:
rocas no magnéticas o densas. Ambas anomalías tienen una fuente
profunda de campo y características casi idénticas, lo que demuestra la
existencia allí de un gran objeto magnético y denso relacionado con un
evento magmato-volcánico: los basaltos de la Mulata. Afirman que “estas
magmatitas no tienen nada que ver con la edad de la Formación Caobillas e
indicarían otra anomalía de las cadenas relacionadas con otro evento
magmatogenético: ... el Arco Volcánico Paleogénico en Camagüey”.
Expresan, además, que “el mapa de deconvolución de Ëuler para Ta
(Reducido al Polo) para el Modelo de Cilindro, muestra una fuente de
campo magnético desde -3000 m de profundidad, alrededor de 3 Km al lado
noroeste de la cantera de La Mulata. Las perspectivas para la minería
que están implícitas en esta conclusión también son muy importantes”.
Observaciones de campo. Detección de actividad ígnea paleogénica dentro del Cretácico
⌅Durante la ejecución de la cartografía a escala 1: 100 000 (Shevchenko et al., 1979Shevchenko I. A., Frolov V., Lugo-Primelles R., Santana-Cruz Juan G., Dobvnia A., Eguipko O., Bello-Dávila V., Burov V. (1979): Informe
final sobre los trabajos de Levantamiento-Búsqueda, escala 1:100 000 en
las zonas de la parte sur del Anticlinorio Camagüey (región Martí-
Victoria de las Tunas). ONRM inv. 2985. Ciudad de la Habana. Inédito.
),
se detectaron afloramientos rocosos de diferentes tipos petrográficos,
que se destacaban por su estado “muy fresco”, a diferencia del resto de
las rocas circundantes. Este dato real llevó a los geólogos involucrados
a pensar en la posibilidad que estas rocas no formaran parte integral
del esquema evolutivo del desarrollo del arco de islas
volcano-plutónicas del Cretácico, sino que fueran más jóvenes. En este
sentido, se observó que algunos afloramientos de limitada extensión
areal, al estilo de cuellos volcánicos, pequeños stocks y otros
desarrollados como diques, pudieran ser incluidos en este grupo. Las
variedades petrográficas descritas se reducen principalmente a andesitas
y dacitas porfíricas, tanto en cuerpos isométricos como en diques, así
como el caso de unas agrupaciones lineales de domos dacíticos pequeños
en altura, en los bordes del Río Jobabo (falla Jobabo). La dirección de
estos diques fue NNE-SSO.
Se les añade a estas, además, un número significativo de lo que se llamó en fase de campo, doleritas (o microgabros), que después de los estudios petrográficos permitieron clasificarlos como lamprófidos. Tres variedades fueron descritas: odinitas, espesartitas y más raras, kersantitas. La dirección de estos lamprófidos es casi invariablemente NNO-SSE. No se llegó a un acuerdo en que tanto podrían estar y poderse diferenciar los productos efusivos y piroclásticos pares de estas rocas. Se consideró que la variante más probable fuera que han sido mayormente erosionados.
, como ejemplos de rocas muy frescas consideradas entonces como testigos del magmatismo del Paleógeno
Muestreos de rocas para edad absoluta
⌅En este acápite se presenta como base principal de análisis, la tabla 1, que es una compilación de resultados de muestreos para edad absoluta que fueron seleccionados de los reportes de varios autores, con el objeto de cumplir el objetivo trazado de demostrar la existencia y, con relativamente amplia distribución, de las rocas productos de la actividad ígnea en el Terciario (hasta el Eoceno Medio), como continuación de los eventos del Cretácico.
Iturralde-Vinent et al., (1996)Iturralde-Vinent M., Millán G., Korpas L., Nagy E., Pajón J.(1996). Geological interpretation of the Cuban K/Ar Database. En: Iturralde-Vinent, M., (Editor) 1996. Ofiolitas y arcos volcánicos de Cuba, First Contribution. IGCP Project 364. pp. 48-69.
,
comenta “sobre la existencia de un pico del Thanetiano-Daniano, que
está registrado principalmente en el arco volcánico Cretácico y el
Terreno Pinos (en él está incluido el caso de Ciego-Camagüey-Holguín),
aunque algunas edades aisladas están dispersas en otras unidades
geológicas del sustrato plegado.” Expresan que “el fin del Daniano
coincide con el origen de un nuevo arco volcánico en Cuba Oriental. Los
depósitos del talud continental de Bahamas en el Terreno Guaniguanico
sobre el tope del arco volcánico extinto generaron una disconformidad
regional que se reconoce en el límite K/T, que a menudo incluye un hiato
en el Daniano. Consecuentemente, el pico K-Ar de 60-65 Ma se
correlaciona con el comienzo de un nuevo arco y con deformaciones en
varias unidades del cinturón plegado.” Para nosotros queda claro que en
Cuba Central Este no hay tal hiato del Daniano, la actividad magmática
del arco de islas continúa su paso hacia el Paleógeno, sin
interrupciones, con actividad volcánica efusiva y explosiva, así como
permitiendo la formación de cuerpos subvolcánicos a subintrusivos de
pequeña a mediana escala, como también facilitó la actividad hidrotermal
tardía con la deposición de acumulaciones minerales metálicas y la
zeolitización de importantes volúmenes de masas rocosas del arco, como
se explica más abajo.
La tabla 1 tiene resultados de muestreos a través de la Alineación Extremo Norte Axial, además de los cinturones Cubano Axial, La Yaya-Guáimaro-Golden Hill y Jobabo-Vertientes y, su extremo es el de los andesito-basaltos de La Mulata en el norte, a solo 10 Km de la ciudad-puerto de Nuevitas. La abundancia de datos, evidencia la extensión temporal real sostenida de la actividad ígnea del arco-isla maduro hacia el Paleógeno, donde su edad radiométrica más joven conocida es del Eoceno-Ypresiano.
| No. Orden | Macizo | Muestra | Roca | Complejo | Datación Ma | Colectores | Edad |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Fm La Mulata informal | C00-15 | Andesito-basaltos | Innominado - Roca total | 50.0±0.5 52.2±0.3 50.6±0.3 |
Hall C.M. et al | Eoceno Inferior - Ypresiano |
| 2 | Siboney | 21070 | Granodiorita | Granodiorítico | 58 ± 6 | W. Roth, T. Marí | Paleoceno-Thanetiano |
| 3 | Sibanicú-Las Tunas | C98-03 | Sur de Deseada Pequeña cantera | Sienítico (por feldespato potásico) | 60.8±0.7 63.8±0.3 |
Hall C.M. et al | Paleoceno - Daniano-Selandiano |
| 4 | Camagüey | C00-06 | Las Piedras | Sienítico (por biotita) | 60.1±0.3 65.7±0.4 |
Hall C.M. et al | Paleoceno - Daniano-Selandiano |
| 5 | Las Marías | C00-05B | Granito Maraguán | Plagiogranítico (Por hornblenda) | 63.2±2.5 | Hall C.M. et al | Paleoceno - Daniano |
| 6 | Sibanicú-Las Tunas | 4100 | Granito | Granodiorítico | 64 ± 0 | M. Pérez y colaboradores | Paleoceno-Daniano |
| 7 | Fm Piragua | C00-41 | Santa Clara ¿Tobas finas? | Roca total | 64.8±0.2 64.8±0.2 |
Hall C.M. et al | Daniano Aprox lim K/T |
| 8 | Fm La Sierra | C998-4 | Las Margaritas lavas | por feldespato potásico) | 63.2±0.9 67.2±0.7 |
Hall C.M. et al | Paleoceno - Daniano |
| 9 | ¿Fm Martí o Lavas La Sierra? | No aparece identidad | Riodacitas | Roca total | 65±2.5 | Iturralde-Vinent et al | Paleoceno-Daniano a Maastrichtiano superior (límite K/T) |
| 10 | Sibanicú-Las Tunas | C98-02 | Cantera Palo Seco - ferrocarriles | Granodiorítico (Por hornblenda) | 66.4±0.5 | Hall C.M. et al | Maastrichtiano Aprox lim K/T |
| 11 | Fm Camujiro | C00-22 | La Unión Basalto px-ol | Roca total | 67.7±0.2 67.7±0.1 |
Hall C.M. et al | Maastrichtiano Aprox lim K/T |
| 12 | Camagüey | 27257 | Granodiorita | Granodiorítico | 69 ± 5 | W. Roth, T. Marí | Maastrichtiano-Daniano |
| 13 | Fm La Sierra | C98-1 | Las Margaritas lavas | por feldespato potásico) | 69.6±0.8 69.4±0.5 |
Hall C.M. et al | Maastrichtiano |
| 14 | Fm La Sierra | C98-1X | Las Margaritas lavas | (por biotita) | 69.9±0.2 70.5±1.1 |
Hall C.M. et al | Maastrichtiano |
| 15 | Sibanicú-Las Tunas | B-27 | Granodiorita hornbléndica | Granodiorítico | 70 ± 4 | M.A. Litzarev | Maastrichtiano-Campaniano |
| 16 | Ignacio | 27612 | Diorita cuarcífera | Granodiorítico | 71 ± 5 | W. Roth, T. Marí | |
| 17 | Sibanicú-Las Tunas | ESPE 11 | Plagiogranito leucocrático | Plagiogranítico | 72 ± 7 | E. Escobar, M. Pérez | |
| 18 | Sibanicú-Las Tunas | C98-03 | Sur de Deseada Pequeña cantera | Sienítico (por biotita) | 72.4±0.2 71.4±0.1 71.3±0.3 |
Hall C.M. et al | |
| 19 | Camagüey | Diorita cuarcífera | Granodiorítico (por RT) | 72±3 | W. Roth, T. Marí | ||
| 20 | Camagüey | Sienita | Sienítico (por Hornblenda) | 71,6±0,3 | W. Roth, T. Marí |
Como
es posible observar, no solamente son los basaltos de La Mulata
(renglón número 1 en la tabla) de edad Paleógeno, sino que, en el propio
artículo de Hall et al., (2004)Hall
C. M., Kesler S. E., Russell N., Piñero E., Sánchez R., Pérez M.,
Moreira J., and Borges M. (2004): Age and Tectonic Setting of the
Camagüey Volcanic-Intrusive Arc, Cuba: Late Cretaceous Extension and
Uplift in the Western Greater Antilles. The Journal of Geology. V. 112 pp. 521-542.
,
de dataciones por el método Ar-Ar, se distinguen otras rocas de edades
más jóvenes que el Campaniano Medio: unas rocas sieníticas del intrusivo
Las Piedras (C-00-06 Las Piedras), se presenta con edades entre 60.1 y
65.7 Ma, es decir, sobrepasan el límite K/T y pasan al Paleógeno
(Paleoceno - Daniano a Selandiano). También se destaca un resultado de
los granitos Maraguán, muestra C00-05B tomada en el pequeño macizo Las
Marías (renglón 5 de la tabla 3), estimados como de la última fase de
estos complejos intrusivos de edad Daniano.
Curiosamente, Hall et al., (2004)Hall
C. M., Kesler S. E., Russell N., Piñero E., Sánchez R., Pérez M.,
Moreira J., and Borges M. (2004): Age and Tectonic Setting of the
Camagüey Volcanic-Intrusive Arc, Cuba: Late Cretaceous Extension and
Uplift in the Western Greater Antilles. The Journal of Geology. V. 112 pp. 521-542.
plantea que “la muestra de Las Piedras puede no pertenecer al batolito
sienítico, sino que sea más joven”. Se observan otras muestras dentro
del límite K/T, e incluso que en primera instancia deberían o podrían
asignarse al Paleoceno (son muestras de las Margaritas, Fm. La Sierra;
también muestras al sur de la Loma La Deseada, de la fase sienítica, las
muestras ofrecen valores del Paleoceno, pero los resultados de las
muestras de meseta ofrecen datos del K superior y le asignan esta edad
(la muestra por feldespato potásico reporta entre 60.8-63.8 Ma y los
errores de las determinaciones son solamente de ±0.7 a 0.3 Ma, ¿qué
objetivo se cumple al “bajar” la edad al Cretácico Superior, solo por la
“edad de meseta”?,¿es posible considerar algún desequilibrio del equipo
durante las mediciones que señale otra dirección?). Este autor opina
que se debe ahondar en sus posiciones estructurales - ambientes
geotectónicos locales, que permitan dar más luz a la interpretación de
los resultados presentados.
De nuevo Hall et al., (2004)Hall
C. M., Kesler S. E., Russell N., Piñero E., Sánchez R., Pérez M.,
Moreira J., and Borges M. (2004): Age and Tectonic Setting of the
Camagüey Volcanic-Intrusive Arc, Cuba: Late Cretaceous Extension and
Uplift in the Western Greater Antilles. The Journal of Geology. V. 112 pp. 521-542.
expresa: “dos granos de hornblenda de C-98-2 (granodiorita, en cantera de Empresa de Ferrocarriles en Palo Seco)
4
Nota del autor
,
produjeron edades de gas total de 66.4±0.5 Ma y 62.3±1.3 Ma, y edades
de meseta de Ma 68.4±0.3 y 68.9±0.9 Ma, respectivamente. Este rango de
edades (del Cretácico Superior-Maastrichtiano hacia el
Paleoceno-Daniano) es significativamente más joven que la sienita
(C-00-03, de 80 Ma, muestra del macizo sienítico, que no está en la
lista), cortada por la granodiorita en este lugar”. No se puede pasar
por alto tampoco, el hecho que las mediciones de edad para el yacimiento
epitermal vetítico de sulfuración baja “Jacinto” revela una edad de 70
Ma, que lo ubica en el Maastrichtiano.
Para dar cierre parcial a la información de Hall et al., (2004)Hall
C. M., Kesler S. E., Russell N., Piñero E., Sánchez R., Pérez M.,
Moreira J., and Borges M. (2004): Age and Tectonic Setting of the
Camagüey Volcanic-Intrusive Arc, Cuba: Late Cretaceous Extension and
Uplift in the Western Greater Antilles. The Journal of Geology. V. 112 pp. 521-542.
,
transcribimos una de sus conclusiones definitorias: “Nuestras edades
para las Formaciones La Sierra y La Mulata confirman que no son parte de
la secuencia volcánica del Cretácico, como se creía anteriormente.
Tampoco son coetáneas y no puede interpretarse para indicar vulcanismo
bimodal que termina la formación del Arco volcánico del Cretácico.
Aunque las tres muestras de la Fm. La Sierra en Las Margaritas, muestran
un gran rango de edades para la biotita y el feldespato potásico, las
edades para el feldespato potásico no son sistemáticamente más bajas que
las de la biotita” (promedio 72 Ma). Se debe señalar finalmente, que la
muestra de la Fm Piragua (C-00-41) de la localidad Santa Clara, reveló
edad Maastrichtiano hacia Paleoceno.
El autor no considera apropiado el criterio de Hall et al., (2004)Hall
C. M., Kesler S. E., Russell N., Piñero E., Sánchez R., Pérez M.,
Moreira J., and Borges M. (2004): Age and Tectonic Setting of the
Camagüey Volcanic-Intrusive Arc, Cuba: Late Cretaceous Extension and
Uplift in the Western Greater Antilles. The Journal of Geology. V. 112 pp. 521-542.
,
de que las secuencias del arco sufrieran un levantamiento relativamente
rápido que provocara un enfriamiento acelerado a partir del Campaniano,
porque en lo que se ha presentado aquí, ha quedado demostrado que no
cesó la actividad magmática, sino por el contrario, aunque con menor
envergadura, se mantuvo de modo continuado y el enfriamiento se retardó y
se extendió, al menos hasta el Eoceno Inferior (quizás hasta el Eoceno
Medio). Estima además que, debe haber ocurrido un evento sostenido de
subsidencia en el Paleoceno y, quizás más pronunciado en el Eoceno, de
modo que todas las acumulaciones minerales de esta época que se
mencionan aquí adelante, quedaron cubiertas y protegidas de los procesos
erosivos en la medida que la actividad ígnea se fue extinguiendo, de
tal modo que la emersión general en el Neógeno no ha podido borrarlas,
considerando la presencia casi completa de las columnas mineralizadas en
distintas partes del territorio investigado. Aún queda la incógnita, a
falta de más datos, si la actividad magmática se continúa hasta el
Eoceno Medio-Bartoniano.
Criterios actuales sobre el rango de edades de las acumulaciones minerales auríferas
⌅El análisis consecuente de la actividad hidrotermal metasomática para el intervalo Maastrichtiano-Eoceno, ha conllevado a la compilación de una selección de acumulaciones minerales y prospectos-yacimientos, predominantemente auríferos o de metales base con oro asociado, los cuales han sido agrupados por los cinturones y alineaciones metalogénicas y, en ellos se han separado por las direcciones de las zonas mineralizadas.
Considerando la posibilidad real que el evento Terciario ha dejado una impronta mineral, se presenta un grupo de casos seleccionados y compilados en la tabla 2. En relación con los datos que se ofrecen de las alineaciones tectónicas regionales, se debe aclarar que las señaladas como N 80O O (casi E-O), se distinguen mayormente en territorios de las rocas del arco primitivo (Guáimaro y Crucero Contramaestre). Las direcciones tectónicas regionales comprendidas en el rango N 45O E hasta N 70O E y algunas N 70O O, se interpretan como el conjunto sin-arco del arco volcánico maduro, presumiblemente hasta el Campaniano. Por último, las alineaciones tectónicas regionales N - S y variaciones hasta N 20O O, se han considerado de la etapa final del arco, de edades en el rango Maastrichtiano-Eoceno-Ypresiano.
Se completa la estimación de su posición etaria utilizando las direcciones establecidas de las zonas mineralizadas: Entre N 10O-20O hacia el Este u Oeste, señalan las ocurrencias, prospectos y yacimientos probablemente más jóvenes que el Maastrichtiano, hacia el Eoceno. Aun cuando Maclama, Iron Hill, Georgina y Abucha (en secuencias del arco primitivo) se encuadran en ese rango, deberían ser comprobadas con muestreos de edad absoluta de las mineralizaciones. La duda resulta de la probabilidad de constituir un yacimiento potencial de estilo símil de Carlin (epigenético), lo cual entonces tendría sentido, considerando que, por ejemplo, en el Cinturón Carlin los yacimientos de ese estilo tienen edades mayormente eocénicas, (se conoce de su formación entre 42 y 34 Ma, correspondientes a un cambio de compresión a extensión y un magmatismo renovado en el norte de Nevada) y están hospedados principalmente en secuencias del Devónico.
El Prospecto VMS San
Carlos ha sido descrito como el primer VMS clasificado como del tipo
félsico-siliciclástico (Kuroko), según la clasificación de Barrie y
Hannington, 1999, en Lugo-Primelles (2021)Lugo-Primelles R. (2021): Apuntes y fragmentos de trabajos inéditos en borradores del autor. Experiencia personal de trabajo durante los años 1974-2009.
,
con oro asociado de interés económico. La morfología aparente de la
acumulación mineral, según los documentos revisados es como sigue: al
tope hay exhalitas sobre un yacimiento de vetas laminares discordantes
(Keiko) en la porción superior, unido hacia la profundidad a
acumulaciones estratoligadas, masivas a semimasivas (menas negras y
amarillas, Kuroko y Oko respectivamente) y, vetíticas en stockwork y
diseminadas hacia el yacente.
| Objetivo Mineral | Dirección zona mineralizada | Alineación tectónica regional | Faja / Alineación magmato-metalogénica |
|---|---|---|---|
| San Carlos | N 20O O | N 70O E | Alineación metalogénica San Carlos-San Nicolás-El Pilar-Gaspar |
| Loma Carolina | Entre N 10O-20O hacia el Este u Oeste | N 45O E | Alineación metalogénica Axial Norte |
| Urabo | N 20O O | ||
| Pontezuela | N 20O O | ||
| La Loma-Camalote | N 45O O | ||
| Hambre vieja | N 45O O | ||
| Laura | N 45O O | ||
| Caisimú | N - S | ||
| Dumañuecos | N - S | ||
| El Jagüey | N 10O-20O E | N 70O O | Cinturón Cubano Axial |
| La Mina | N 10O-20O E | ||
| Maclama | N 10O-20O E | N 80O O | Cinturón Jobabo-Vertientes, estructuras circulares |
| Georgina | |||
| Iron Hill | |||
| Abucha | |||
| La Botija | N 10O-20O O | N 70O O |
Existe
un alto número de ocurrencias auríferas o con oro subordinado a lo
largo de 300-350 km (Alineación metalogénica Axial Norte) por toda la
línea superior de desarrollo discontinuo de los afloramientos de rocas
volcano-sedimentarias del arco, que supuestamente se consideran la parte
más alta de la sección de la Fm. Caobilla (que puede constituir una
nueva formación en el futuro) y, que se sospecha que al menos en parte,
son más jóvenes en edad que el Maastrichtiano. De la misma forma que los
afloramientos rocosos son discontinuos, las ocurrencias minerales se
manifiestan de forma correspondiente. En el extremo occidental de la
alineación, se distingue una estructura circular centrada por la
ocurrencia aurífera Loma Carolina, en el marco de las secuencias volcano
sedimentarias de Caobilla (Piñero-Pérez et al., 1993Piñero-Pérez
E., Eymil-Romero E., González-Rodríguez C.J., Roque-Marrero F.,
García-Palomino M., Pérez-Peña E., González V., Marí-Morales T.,
Rivera-Despaigne H., Pérez-Hipolit J., Hurtado-Reyes J., Padrón-Martín
M., Nápoles-García A., Morell-Cossío R., Tornavaca-Fuentes M.,
Labrada-Hidalgo C. (1993): Informe sobre los resultados del Levantamiento Geológico complejo polígono Camagüey III. "Loma Jacinto". ONRM, inv. 4191. La Habana, inédito.
; Eymil-Romero y García-Palomino, 2002Eymil-Romero E., García-Palomino M. (2002): Informe
del T.T.P. para el estudio de las facies presentes en las cuarcitas
secundarias y sus diferentes posibilidades de uso como materia prima
desarrolladas en las Lomas Carolina, Jacinto, Deseada y Urabo. (CANCELADO). ONRM, inv. 4381. La Habana. Inédito.
, y otros autores). Según GravellD. W., et al. (s.a)Gravell D. W., Grimsdale T. F., Spaenhauer F. (s.a): Sierra
Jatibonico, Punta Alegre, Isla Turiguanó, Loma Cunagua y Loma Carolina;
generalidades sobre la geología de Morón. Reportes paleontológicos. ONRM, inv. 1386. La Habana. Inédito.
.
(ONRM, inv. 1386) “la Loma Carolina consiste en rocas
sienítico-dioríticas y diques asociados. No se observan contactos con
rocas sedimentarias, pero se cree que las rocas ígneas intruyeron
posterior al Cretácico”. Es posible que una revisión en detalle de
documentos más antiguos en los archivos del Instituto de Geología y
Paleontología y la Oficina Nacional de Recursos Minerales revelen
criterios geológicos similares de otros profesionales de la geología.
Esta
ocurrencia tiene un desarrollo importante de brechas freáticas en el
marco de rocas de alteración pervasiva argílica avanzada muy oxidada en
el tope recubriendo otra capa cuarzo-calcedónica, que en varios sectores
están destruidos. Al centro se distingue una veta cuarcífera, con
respaldos de alteración fílica (cuarzo-sericita ± caolinita) y por
sectores se observan impregnaciones de malaquita. Lugo-Primelles
(experiencia personal) considera que podemos estar en presencia de un
sistema relativamente bien conservado de tipo epitermal de manantial
termal. Falta completar el hecho que esta manifestación tiene también
dirección preferencial submeridional. Solo ha sido ligeramente estudiado
en busca de caolines para la industria del cemento, aun cuando existen
resultados dispersos para oro entre décimas y pocos g/t del metal (Eymil-Romero y García-Palomino, 2002Eymil-Romero E., García-Palomino M. (2002): Informe
del T.T.P. para el estudio de las facies presentes en las cuarcitas
secundarias y sus diferentes posibilidades de uso como materia prima
desarrolladas en las Lomas Carolina, Jacinto, Deseada y Urabo. (CANCELADO). ONRM, inv. 4381. La Habana. Inédito.
). Del listado de la tabla 2.,
los prospectos Dumañuecos y Caisimú son muy similares a Loma Carolina y
se alinean al posible tipo epitermal de sulfuración baja de manantial
termal.
En la zona norte extrema de desarrollo de la Fm. Caobillas, pasando el poblado de San Miguel de Bagá con rumbo a la playa Santa Lucía (es el límite norte de desarrollo de las vulcanitas), en un sitio llamado La Loma y al sur de este, en las cercanías del poblado Camalote (Figura 5), se conocen unas manifestaciones minerales destacables por el desarrollo de sombreros de hierro marcados (gossans, en inglés), de varios metros de ancho que se continúan entre sí por 1 km aproximadamente (Havlicek, 1967). La roca de alteración está compuesta por hematita y limonita con cuarzo, sericita, caolinita y malaquita como sus productos de oxidación, además de escasa pirita y calcopirita. Todo el territorio aparece muy cubierto y donde hay algún afloramiento, estos son al parecer, de las tobas fuertemente alteradas e intemperizadas de la Fm. Caobillas, sin que se observen sus relaciones de contacto ni características estructurales.
El autor es de la opinión que estas mineralizaciones bien pueden corresponder a la fase post-cretácica, donde se presume pudieran responder al tipo Kuroko. Se señala la existencia de otras ocurrencias minerales similares por el sector norte de la Fm. Caobillas, desde Ciego de Ávila hasta Las Tunas, donde se incluyen Urabo, Pontezuela, Hambre Vieja y Laura entre otras no enlistadas. Debemos resaltar el hecho que estas ocurrencias minerales tienen orientación submeridional, similar a lo expresado más arriba en relación con los cuerpos de andesitas, dacitas y lamprófidos a los que se les atribuye tentativamente la edad Paleoceno-Eoceno.
En el territorio del Cinturón Cubano Axial se destacan en el centro de Camagüey, los prospectos El Jagüey y La Mina, importantes acumulaciones minerales caracterizadas del modo siguiente: El Jagüey, filones polimetálicos de Zn+Pb+Ba con Au y Ag, no interpretados de forma suficiente. En esta zona se encuentran rocas volcánicas andesito-dacíticas de la Fm. Camujiro muy alteradas, propilitizadas, silicificadas y sericitizadas, afectadas por una tectónica muy complicada a nivel local. Se observa la mineralización en superficie con abundantes carbonatos de cobre y mineralización de oro de alta ley (hasta oro visible), granates, cloritización, cuerpos de barita con galenita, intenso fallamiento y diques andesíticos, todo en forma aparentemente caótica. El prospecto guarda semejanzas con el ambiente geotectónico de los VMS, considerando la paragénesis de la mena, la presencia de barita y capas de pedernales (chert), unido a que aparentemente la mineralización es conforme con la estratigrafía de las secuencias de tobas dacíticas. Se estima que constituyen una etapa mineralizante posterior al sistema mineralizado del tipo intrusión central con skarnes y vetas presentes con dirección cubana, desde El Jagüey, pasando por Tres Antenas y alcanzando La Caridad.
Por otra parte, La Mina es una ocurrencia aurífera epitermal de sulfuración alta con cierto grado avanzado de erosión, considerando la presencia somera de andalucita en las zonas de alteración argílica avanzada. Está limitada dentro de una estructura circular de unos 2 Km de diámetro, que envuelve varias lomas bajas que sobresalen por unos 45 m al territorio llano circundante. La litología de las rocas hospederas de la alteración-mineralización, está conformada por secuencias alcalinas potásicas de composición dacito-andesítica, atravesada por varios cuerpos sieníticos. Los muestreos para oro han devuelto contenidos comúnmente bajos, pero se considera aun de interés potencial porque guarda gran similitud con el yacimiento de cobre-oro epitermal de sulfuración alta Golden Hill en las Tunas.
El prospecto
potencialmente aurífero La Botija, se emplaza al extremo este del
cinturón metalogénico Jobabo-Vertientes, en el sur de la ciudad de las
Tunas. Fue documentada por primera vez su presencia por Lugo-Primelles
en 1975 durante el avance de los trabajos a escala 1:100 000 (Shevchenko et al., 1979Shevchenko I. A., Frolov V., Lugo-Primelles R., Santana-Cruz Juan G., Dobvnia A., Eguipko O., Bello-Dávila V., Burov V. (1979): Informe
final sobre los trabajos de Levantamiento-Búsqueda, escala 1:100 000 en
las zonas de la parte sur del Anticlinorio Camagüey (región Martí-
Victoria de las Tunas). ONRM inv. 2985. Ciudad de la Habana. Inédito.
),
donde se clasificó como una manifestación del tipo cuarcita secundaria.
Los resultados de trabajos posteriores permiten definir parámetros de
alteración y mineralización propios de una acumulación epitermal de
sulfuración baja, que asemeja, también según su firma geoquímica, se
trata de un VMS, similar a San Carlos en Ciego de Ávila y La
Loma-Camalote en Camagüey (datos recogidos de otro documento en
preparación por el autor).
Podemos añadir, además, otras
constataciones en el extremo oriental del territorio, en los límites de
las provincias Las Tunas-Holguín, áreas de Majibacoa, el territorio del
prospecto de cobre en estructuras tipo pórfido-skarn (el Coto
Tamarindo). Martín-Lago et al., (2004)Martín-Lago R., Vidal-López P., Alemany-Carvajal G., (2004): Informe final sobre la Exploración Detallada del yacimiento de calizas para áridos Cañada Honda: Provincia de Las Tunas. ONRM, inv. 3776. La Habana. Inédito.
expresa en su informe de exploración para áridos: “Para el yacimiento (de calizas “Cañada Honda”, en la Fm. Presa Jimaguayú
5
Nota del autor
,
estas rocas poseen aporte de carácter terrígeno con mayor o menor
porciento tobáceo que las caracteriza regionalmente, una íntima relación
con rocas efusivas de composición media a básica (andesitas, basaltos,
porfiritas, etc.), así como la inobjetable presencia de rocas
ultrabásicas fuertemente serpentinizadas…”. Aclaramos que las supuestas
rocas ultrabásicas no son más que la presencia del skarn de tipo
magnesiano generado por las intrusiones granodioríticas con las que
vinieron en contacto las rocas carbonatadas cálcicas (generando los
mármoles) y dolomíticas (los skarnes magnesianos de serpentina,
granates, vesubiana y menos zeolitas). Añade también que “los resultados
de estas investigaciones muestran la presencia de intercalaciones
dentro de los estratos de calizas y en bloques laterales a las mismas,
de efusivos de composición media formando capas o sills, que no se
incluyen dentro de las litologías que se describieron en la formación”.
Las
secuencias de la Fm. Presa Jimaguayú, de edad Cretácico-Maastrichtiano
Superior, han sido intruidas por rocas evidentemente más jóvenes para
provocar la skarnificación con la mineralización polimetálica
acompañante (Cu-Zn-Au-Ag), que deben formar parte obligatoria de la
serie del Paleógeno, considerando la presencia de un cuerpo intrusivo
diferenciado más joven en la margen oeste del macizo Majibacoa (es
criterio del autor). A la misma conclusión habían llegado previamente Brace T. et al., (1996)Brace T., Fernández A., Gallardo-Eupierre E., Hernández J., Pimentel-Olivera H. (1996): Report
on the Tamarindo Concession Las Tunas and Holguin provinces. West
Central Cuba. Report of work (March-November 1996) on the Tamarindo
Concession, Las Tunas and Holguin provinces, East-Central Cuba.
Tamarindo Sector Reducing areas. ONRM, inv. 5122. La Habana. inédito.
,
cuando expresaron que “las calizas masivas de la Fm. (Presa) Jimaguayú
sobreyacen los complejos vulcanógeno-sedimentarios y muestran
alteraciones de skarn y mineralización cuprífera, indicando que éstas
son anteriores a los cuerpos intrusivos (que deben ser obligatoriamente
más jóvenes
6
Nota del autor
)”.
La distribución aparentemente aleatoria de los datos disponibles, cubre una gran parte del territorio analizado, desde los extremos al occidente (del sur de Jatibonico a la cuenca de Pina al norte-noroeste), hasta los extremos orientales (por el norte, Fm Lesca, el lacolito La Mulata y potencialmente las manifestaciones minerales de La Loma y Camalote y otros, cortando la Fm Caobilla y los sedimentos de la Fm Maraguán), por las zonas centrales afloramientos de pórfidos andesíticos, dacíticos y de otros tipos como las granodioritas, sienitas y los lamprófidos, alcanzando Las Tunas (macizo Majibacoa, en el extremo este), mientras que por el sur llega hasta costa afuera. Ellos dan testimonio que dicha actividad, no fue ni pequeña, ni rara o aislada. Con ello se debe dejar en claro que el período evolutivo del magmatismo del Cretácico, continúa con su evolución y desarrollo y, lo que aquí se describe representa la continuidad de la actividad ígnea al menos hasta el Eoceno Inferior.
Esto
se desprende del hecho que el paquete volcano-sedimentario y sus pares
intrusivos del arco, atendiendo al listado continuo de edades, nunca
llegaron a enfriarse totalmente, por el contrario, a través de zonas de
debilidad nuevamente creadas por el proceso compresivo sostenido de
acreción al continente y, luego del taponamiento casi total de las vías
preexistentes del magmatismo ácido y pobre en álcalis del final del
Cretácico, se continuaron, como “puntos calientes” (“hot spots” en
inglés). De esta forma se fueron emplazando cuerpos, al parecer pequeños
a medianos, de lacolitos (p.ej. La Mulata, criterio del autor), quizás
también sills (p.ej. cuerpos de composición intermedia a básica dentro
de las secuencias carbonatadas de la Fm. Presa Jimaguayú), cuerpos
cortantes como cuellos (rocas porfíricas andesíticas, dacíticas, etc.) y
diques con orientación norte-noroeste predominante (lamprófidos:
odinitas, espesartitas, kersantitas) y norte-noreste (granodioritas y
sienitas), de edad terciaria. Se destaca que las direcciones
preferenciales de desarrollo de estos cuerpos coinciden con las
señaladas como del Paleógeno por Reissmann et al. (1989)Reissmann R., Hanig O., Pereda O. (1989): Sobre el desarrollo minerogenético del polígono Camagüey I, Cuba-RDA. Primer Congreso de Geología de Cuba. Resúmenes. La Habana, Cuba.
en su artículo.
Conclusiones
⌅Los resultados aquí presentados sobre los estudios paleontológicos de muestreos, tanto en el interior de la isla mayor, en superficie y en profundidad en las cuencas, como costa afuera por resultados de pozos, muestran que, al parecer, las formaciones Vertientes, Maraguán y Lesca han acumulado material piroclástico del Paleógeno, en conjunto aseguran que existe una continuidad de la manifestación de la actividad ígnea, la cual es comparable con los datos presentados de edades absolutas que se ofrecen en la tabla 1, hasta el Eoceno.
También los datos de campo obtenidos durante trabajos de prospección (Coto Tamarindo), revelan de forma irrefutable que las secuencias carbonatadas de la Fm. Presa Jimaguayú (del Maastrichtiano Superior) han sido intruidas, metasomatizadas y mineralizadas por un intrusivo más joven, probablemente del Paleoceno, intruyendo el margen occidental del macizo Majibacoa de edad Maastrichtiano Superior, como un pulso magmático final, además de presentar unos sills de rocas intermedias a básicas que son evidentemente más jóvenes que el Maastrichtiano Superior.
Lo presentado es el primer paso en el entendimiento del desarrollo evolutivo de la etapa terciaria del arco magmático. Ello implica que nos enfrentamos a la necesidad de perfeccionar la historia de la evolución geológica de Cuba Central Este, desde el Cretácico Superior - Campaniano hasta el Eoceno Inferior-Ypresiense, el carácter de su quimismo, sus patrones geoquímicos, comparados con el arco coetáneo de la Sierra Maestra hacia el este así como sus manifestaciones en Cuba Central, su morfología y extensión territorial, así como sus relaciones con los ambientes sedimentarios de las cuencas a cuestas creadas a partir del Campaniano Superior. No es objeto del presente trabajo explicar la evolución de esta etapa, solamente se tuvo la intención de demostrar su presencia.
Recomendaciones
⌅El autor recomienda la ejecución de descripciones geológico-mineralógicas con toma de muestras en los sitios de potenciales afloramientos de las rocas volcánicas y plutónicas- paleogénicas dentro del arco actual del Cretácico. Deberían incluirse, secciones delgadas, eventualmente pulidas cuando se encuentre mineralización metálica, muestreos para análisis químicos de macro y microcomponentes, estudio de inclusiones fluidas, muestreos geoquímicos, aplicación de métodos de estudio de los campos físicos y, al final, la toma de muestras para edad absoluta de cada afloramiento descrito. Para el caso de las rocas volcano-sedimentarias también se recomienda el muestreo paleontológico y de cristaloclastos y litoclastos de origen ígneo para su datación. Ello permitirá el establecimiento de los patrones geotectónicos, geoquímicos y geofísicos necesarios para su mejor caracterización.
Se recomienda a la autoridad geológica competente, considerar la modificación del nombre actual del arco de islas al siguiente: “Arco de Islas Cretácico - Paleógeno de Cuba Central Este”.